“…La llovizna después del almuerzo es siempre amarga y
había que hacer algo contra ese polvo helado…”
Ruido lúgubre
.
“…y la otra, la reconciliada, crecía debajo de él y lo
arrebataba, se daba entonces como una bestia frenética, los ojos perdidos y las
manos torcidas hacia adentro, mítica y atroz como una estatua rodando por una
montaña,…”
“…Flores de labios temblorosos…”
“…la noche oscura del alma…”
“…Hacíamos el amor como dos músicos que se juntan para
tocar sonatas…”
“…nos íbamos por ahí a la caza de sombras…”
“…avance del sueño boca contra boca, a veces sin
desligarnos, los sexos unidos y tibios, los brazos como guías vegetales, las
manos acariciando aplicadamente un muslo, cuello…”
“…Entre La Maga y yo crece un cañaveral de palabras…”
Cortázar, Julio. Rayuela, Bogotá: Oveja Negra, 1986
No hay comentarios:
Publicar un comentario