Fuente:tenemosunplan1.blogspot.com 500 × 342 - Lectura de "El Quijote" u otra obra el día del libro.
3. El texto no lineal. La formación que recibimos durante generaciones
nos preparaba para enfrentarnos a textos lineales, impresos o audiovisuales. Por ejemplo, la historia de los países, de la independencia, de las conquistas, todas se ofrecen en los libros de forma lineal. Los cuentos infantiles conservan una estructura que nos enseñaron, casi desde la cuna, que todo relato tiene inicio, nudo y desenlace, y así crecimos leyendo novelas y cuentos, viendo telenovelas, películas y seriados que conservan la misma estructura. Los libros impresos son lineales, empiezan en la página uno y terminan en la… Es el esquema que la humanidad ha guardado en su memoria generación tras generación.
Pero, hablo desde la literatura, a finales del siglo XIX y principios del XX, la novela nos enseñó que la noción de tiempo lineal es humana y que como tal, se puede pervertir. Marcel Proust retrocedió en el tiempo hasta su infancia y a través del recuerdo, En busca del tiempo perdido, nos reconstruyó la historia de su vida, pero también la historia de Francia en el siglo XIX. Entre el ir y volver de su mente, del presente al pasado y viceversa, nos dijo que el tiempo sólo es medible para controlar y cuantificar los distintos periodos de la historia del ser humano, pero que éste como tal fluye y refluye, se detiene, se inmediatiza, se hace presente y presente continuo, no es sólo pasado, presente y futuro. Es decir, que el tiempo como tal es inaprensible, y que podemos jugar con él dependiendo de nuestras necesidades y nuestros deseos.
Pero así como el tiempo es subjetivo, la construcción de la historia también lo es. Y entonces empezaron los escritores a jugar con la paciencia del lector porque sus historias dejaron de ser lineales, nos cambiaron la estructura, el esquema original, y el cine le siguió el juego. El laberinto del fauno, la parte que corresponde a la ficción, esa historia sólo sucede en la mente de la protagonista que nos muestran al inicio de la película, a punto de morir, pero mientras agoniza recoge un fragmento de su vida para explicarnos lo que la llevó a ese estado con el que se inicia la historia. Fue el haberse negado a sacrificar a su hermano bebe a cambio de regresar a su reino (se creía princesa), pero desde la Historia, fue la guerra Civil española y lo que le tocó vivir al lado de su madre y su padrastro. Un tiempo circular, como en Crónica de una muerte anunciada.
Eso es precisamente lo que encontramos en la red. Un manejo del tiempo no lineal, las historias allí no son lineales, nuestro acceso a la información no es lineal, navegamos de un lado a otro, saltamos de un enlace a otro y vamos construyendo nuestra propia historia sin tiempo, tejemos nuestra propia red. Y esto ya es un reto para quien se enfrenta a la lectura en este medio. ¿Cómo ir de un enlace a otro sin perder el objetivo o el propósito de la lectura? En este punto encuentro la primera obligación como lectora de textos en la red: ¿cuál es mi objetivo de lectura? Si lo tengo claro puedo decidir hasta dónde llegar y eso da la sensación de libertad, porque soy yo quien, de alguna manera, voy construyendo el conocimiento como lo quiero y necesito.
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